Eliseo Santiago
Los adeptos al presidente, sus defensores, los pagados y no, y toda andanada de comerciales insisten de que hablemos bien de México, que callemos, que guardemos profundo silencio en torno a los más de 50 mil muertos, miles de desaparecidos, el hambre y el desempleo que agobia a nuestra gente, y por eso, haciendo eco de su llamado no hablaremos de ello, intentaremos cerrar nuestros ojos a la realidad y crear un mundo lleno de bondades y beneficios que nos ha traído su gestión. Lo intenté, pero no pude.


