Leila Fedra Molina
En boga se encuentra el rechazo por parte Comisión Federal de Competencia (CFC), organismo encargado de prevenir y eliminar las prácticas monopólicas en el mercado, a la propuesta de compra de la mitad de la telefonía Móvil Iusacel por parte del magnate Televisa. Dos pareceres a favor y tres en contra fue el resultado de la votación; el argumento utilizado para el rechazo de esta unión fue que, aunque Iusacell sólo tenga un 4.5 por ciento del mercado de telefonía móvil, los comisionados de la CFC privilegiaron otros factores, por ejemplo, el de la competencia en la industria de la televisión abierta, argumentando que habría riesgo en la fijación de las tarifas publicitarias en los canales de Televisa (de Azcarraga) y TV Azteca (de Salinas Pliego). Y aunque Iusacel y Televisa digan que la decisión estuvo “basada en suposiciones y presunciones hipotéticas, e ignora los efectos nocivos de la alta concentración que hay en el mercado de telecomunicaciones" lo cierto es que de haberse aprobado ésta unión, se habría convertido en una poderosa competencia contra al magnate de las comunicaciones, y también hombre más rico del mundo, Carlos Slim.
